Estabilización de la columna
Túmbese sobre una superficie lisa, por ejemplo el suelo. Coja aire, manténgalo y arquee la región lumbar (A) separándola del suelo. Suelte el aire y aplane la espalda contra el suelo (B) intentando que toda ella quede apoyada en el mismo. Repita este movimiento suave y rítmicamente varias veces.
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‘El puente’
Apoye firmemente los brazos a los costados (A). Coja aire, suéltelo y eleve la pelvis lo justo para despegarla un poco del suelo. Eleve entonces totalmente la espalda (B) de forma que quede en el aire. Una vez arriba, coja aire y vaya apoyando la columna despacio (C), vértebra a vértebra, desde arriba hasta la rabadilla.
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Estiramiento del muslo
Con la ayuda de la mano, doble una pierna hasta que el talón toque las nalgas (A). Apriete éstas e intente estirar la pierna hacia abajo mientras la sujeta con la mano. Cuente hasta veinte y repita con la otra pierna intentando mantener el cuerpo recto y estable (B).
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Estiramiento de cadera
Sobre el suelo, doble ambas piernas y cruce una sobre la otra (A). Sujete con las manos la pierna que queda debajo (B) e intente llevarla hacia su pecho (C). Mantenga la posición contando hasta veinte y cambie de pierna.
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