Entrevista a Jacinto Javier Martínez Payá y Ana de Groot Ferrando

Pregunta. ¿Qué es la ecografía del sistema músculo-esquelético?

Respuesta. El estudio del sistema músculo-esquelético o del aparato locomotor es una joven especialidad más de la ecografía, que es posible gracias a los imparables avances tecnológicos.

P. ¿Cuáles son sus características, fundamentos y ventajas?

R. La ecografía, fundamentada en la emisión y posterior recepción de ultrasonidos tras atravesar los diferentes tejidos corporales, se trata de una técnica inocua, dotada de una gran portabilidad (gracias a la aparición de equipos portátiles de alta resolución), que nos permite estudiar el cuerpo humano de manera estática y dinámica y que en los últimos años ha desplazado a la resonancia magnética en el estudio de diversos complejos tisulares. Es una excelente herramienta de valoración del sistema músculo-esquelético, lo que nos permite estudiar el comportamiento normal y patológico de los tendones, músculos, ligamentos, articulaciones (cartílago articular y bolsas sinoviales), nervios, vasos sanguíneos y la propia cortical ósea.

P. ¿Desde cuándo se utiliza en la evaluación de la patología músculo-esquelética?

R. Recordando que la ecografía es a mediados del siglo XX cuando experimenta sus primeras aplicaciones médicas, no es hasta los años 80 cuando comienza a aplicarse en el estudio del sistema músculo-esquelético.

P. ¿Ha avanzado mucho esta técnica en los últimos años?

R. Hasta la actualidad han pasado tres décadas caracterizadas, como es de esperar, por un constante desarrollo tecnológico, que ha ido en correlación con el avance formativo de los técnicos ecografistas del sistema músculo-esquelético. Los equipos ecográficos son cada vez más pequeños y por lo tanto portátiles, y las sondas multifrecuencia en relación con las características del procesador permiten cada vez mejores resoluciones de los diferentes tejidos que componen el sistema músculo-esquelético. Entre muchas prestaciones, la «visión panorámica» nos permite estudiar estructuras de grandes dimensiones y grandes extensiones en disfunción, mientras que el «sistema doppler» nos ofrece la posibilidad de llevar a cabo estudios hemodinámicos que no sólo nos ofrecen información del flujo sanguíneo, sino que también nos indican el estado en el que se encuentran los tejidos a los que irriga.

P. ¿Qué diferencia existe entre la realización de una exploración por ultrasonidos y la llevada a cabo mediante otras técnicas de imagen?

R. A diferencia de las técnicas radiológicas, la ecografía es una técnica inocua que permite estudiar los tejidos blandos del sistema músculo-esquelético. Respecto a la resonancia magnética, la ecografía es más específica en la valoración de algunos tejidos del sistema músculo-esquelético, como es el tendón, además de mucho más económica para el paciente y para la que se emplea mucho menos tiempo de exploración. Respecto a todas las técnicas de imagen, en líneas generales la ecografía actualmente es portátil, lo que nos permite actuar a pie de campo.

P. ¿Qué permite al fisioterapeuta un correcto uso de la ecografía músculo-esquelética?

R. Como en toda técnica, el correcto uso de la ecografía músculo-esquelética se produce tras haber sido debidamente formado en saber cuáles son las indicaciones que presenta la ecografía para la Fisioterapia sin invadir competencias, como el diagnóstico médico. En este sentido, además de valorar la evolución lesional, se nos presenta como una excelente herramienta de validación terapéutica y, por lo tanto, científica.

P. Cada vez son más los informes ecográficos que llegan a los fisioterapeutas, por lo que parece imprescindible aprender a interpretarlos.

R. Sin lugar a dudas el fisioterapeuta, como profesional sanitario, debe conocer la ecografía, del mismo modo que el resto de técnicas de imagen, ya no sólo para poder llevar a cabo una lectura correcta del informe médico, sino también para emplear dichos estudios de cara a la observación de otras posibles disfunciones vinculadas al tratamiento físico, manual u osteopático empleado por el fisioterapeuta.

P. La valoración de las patologías músculo-esqueléticas se fundamenta principalmente en una buena exploración clínica y en el empleo de las técnicas de imagen adecuadas para cada dolencia. ¿En qué tipo de patologías es más fiable su uso?

R. La ecografía, principalmente en la última década, ha ganado la partida a la imagen por resonancia magnética en el estudio de diversos complejos del sistema músculo-esquelético, como son el tendón, el músculo y hasta el propio ligamento. La ecografía tendinosa es más sensible y específica que la imagen por resonancia, permitiendo valorar y graduar a las diferentes tendinopatías (inflamatorias, degenerativas, calcificantes, neovasculares, con disrupción parcial o disrupción total). Por otro lado, la ecografía muscular mantiene un pulso constante con la imagen por resonancia magnética, empleándose una u otra principalmente según el tiempo que haya transcurrido tras la lesión.

Respecto al ligamento, la ecografía se encuentra muy indicada, siendo además muy específica. Para aspectos técnicos, sólo guarda ciertas limitaciones en el estudio de ligamentos intraarticulares, como son los ligamentos cruzados de la rodilla.

Otras indicaciones de la ecografía es la articular, actuando como una excelente técnica complementaria a la imagen por resonancia magnética. Finalmente, todos sabemos que las técnicas de imagen indicadas en las lesiones óseas son las radiológicas (radiología convencional y tomografía computarizada helicoidal), pero la ecografía es muy sensible a los cambios que se generan en la cortical ósea, por lo que pueden llegar a observarse fisuras, fracturas y osificaciones del sistema músculo-esquelético que pasarían desapercibidas en pruebas radiológicas convencionales. De este modo, el uso fisioterápico de la ecografía músculo-esquelética no sólo se encuentra en la valoración de la evolución lesional, sino también en evitar errores profesionales previa aplicación de técnicas fisioterápicas bajo contraindicaciones, como fracturas, o hasta incluso patologías de mayor envergadura, como tumores, pudiendo remitir al paciente al facultativo médico de manera precoz.

P. Además de localizar con precisión la zona lesionada y seleccionar el tratamiento más acertado, ¿es eficaz la ecografía músculo-esquelética en el control y evolución del paciente?

R. La ecolocalización es una gran ventaja para la Fisioterapia, ya que nos permite centrar muy específicamente los tratamientos sobre la estructura de interés. Además, nos brinda la oportunidad de la observación, permitiéndonos averiguar la textura de los tejidos con los que se interrelaciona el sistema músculo-esquelético, como es el sistema fascial, y como sus espesamientos en forma de cordones fibrosos que son confundidos con tendones, como es el caso de los cordones fibrosos del deltoides y el tendón largo del bíceps braquial.

Otra de las grandes ventajas que posee la ecografía es la posibilidad de valorar la evolución de la lesión. Así, podremos emplear la técnica más acertada, además de controlar la instauración de posibles complicaciones, como fibrosis musculares, miositis osificantes, hematomas enquistados, síndromes compartimentales, entre otras. Pero sin lugar a dudas la reina de las indicaciones de la ecografía en Fisioterapia es la posibilidad de que la investigación se aproxime tanto al clínico como al docente, y más aún en esta época de transformación universitaria que vivimos, que por fin permite al fisioterapeuta acceder a unos estudios de Doctorado. De este modo, la ecografía es una excelente herramienta que nos permite validar de manera objetiva y científica muchas de nuestras técnicas empleadas, bien sean físicas o manuales. En este sentido podemos valorar el efecto de aquellas técnicas que activan el flujo sanguíneo tisular mediante estudios hemodinámicos a través de eco-Doppler, si un nervio comprimido mejora su dinámica tras la aplicación de técnicas neurodinámicas, si una manipulación visceral o vertebral tiene el efecto, local o periférico, que supuestamente describe, si mejora la contracción analítica del transverso del abdomen tras un entrenamiento específico, o si un tratamiento físico acelera la recuperación de una lesión muscular, articular, ligamentosa o tendinosa a lo largo del tratamiento pudiendo emplear para ellos análisis de imagen.

El análisis de imagen ecográfica empleando software informáticos, bajo una rigurosa metodología de exploración, nos permite extraer la máxima información del sistema músculo-esquelética o incluso visceral tanto en estado de normalidad como de patología.

P. Háblennos de sus respectivas trayectorias tanto docentes como profesionales.

R. Es ya una década la que llevamos trabajando con la ecografía enfocada a la Fisioterapia. Los comienzos estuvieron marcados por la aplicación docente e investigadora de esta herramienta. Esto nos permitió crear el grupo de investigación «Ecografía y Morfo-Densitometría Preventiva» y gozar en la actualidad de un interesante número de publicaciones, aportaciones a congresos nacionales e internacionales, experiencia docente, colaboraciones con otros grupos de investigación pertenecientes a otras entidades y universidades, además de convenios con diferentes casas comerciales. Así, en nuestro grupo de investigación, dirigido en la actualidad por el fisioterapeuta y profesor y doctor José Ríos Díaz, somos tres los doctores y fisioterapeutas que lo componemos, esperando que el resto de compañeros se nos sumen en poco más de un año en las modalidades de Doctorado Europeo y Compendio de Publicaciones.

La actividad docente y clínica es diariamente compaginada con la científica gracias al excelente grupo de trabajo y de personal humano que constituye nuestro grupo de investigación.

P. Finalmente, explíquennos las características del curso que próximamente impartirá dentro del Programa de Formación Continuada de la AEF.

R. El curso, teórico-práctico, busca que el alumno conozca en profundidad la ecografía músculo--esquelética, partiendo desde el conocimiento de las bases físicas, hasta el minucioso estudio de la imagen normal y patológica de los diferentes tejidos que componen este complejo sistema. Tras esta primera e importantísima parte, se pasar á a establecer el protocolo de exploración por articulaciones y regiones de ambas extremidades. El objetivo es que el alumno salga del curso sabiendo explorar todas las estructuras que componen el sistema músculo-esquelético, sin olvidar que el posterior éxito técnico seguirá dependiendo del estudio complementario, a través de la bibliografía recomendada y la práctica ecográfica diaria.
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